A 92 años de San Zenón, huracán que devastó Santo Domingo

DLN-.REDACCIÓN.- Transcurridos 92 años desde que el huracán San Zenón asoló Santo Domingo el 3 de septiembre de 1930, ningún otro fenómeno ha causado tanta devastación en la ciudad como ese ciclón, que se llevó unas 2,000 vidas humanas y sirvió de coartada a Rafael Leónidas Trujillo para afianzarse en el poder.
Tanto reconocimiento le procuró su actuación frente a la debacle meteorológica que el propio Parlamento dominicano aprobó un cambio de nombre para la capital dominicana, que en 1936 pasó a tener el apellido del dictador (1930-1961) y ser denominada Ciudad Trujillo durante más de dos décadas.
San Zenón fue un huracán «muy destructivo, era de una categoría muy alta, posiblemente la máxima» y su ojo pasó justo por encima de la capital dominicana, que por aquel entonces era una pequeña urbe de unos 70,000 habitantes.

«Gran parte de las edificaciones eran precarias, de madera, y se encontraban fuera del centro colonial de la ciudad amurallada», cuyos edificios de piedra resistieron mejor los vientos.

Sin embargo, la población salió a la calle tras la primera embestida del fenómeno, creyendo que el ciclón ya había pasado de largo cuando, en realidad, era su centro, en calma, lo que estaba sobre la ciudad. Las víctimas fueron quemadas y enterradas en una fosa común en la entonces conocida como plaza Colombina, hoy plaza Eugenio María de Hostos, por disposición de Trujillo, llegado al mando dos semanas antes de la tragedia.

MÁS DE 500 AÑOS DE REGISTRO DE HURACANES

Después de San Zenón no ha habido ningún huracán que haya generado este nivel de devastación, ni si quiera el ciclón David, en 1979, o el Georges, en 1998, porque el país «estaba más preparado» para afrontar este tipo de desastres y, en ambos casos, «el número de víctimas fue menor», aunque sus efectos también fueron terribles.

El primer fenómeno meteorológico documentado que afectó gravemente a la isla La Española (que comparten República Dominicana y Haití) está fechado en 1495, época en la que los conquistadores habían erigido La Isabela, primera ciudad española del nuevo mundo, que quedó totalmente destruida. El cronista italiano Pedro Mártir de Anglería (1457-1526) describió que «hubo inaudito torbellino de Levante, que levantaba hasta el cielo rápidos remolinos, que conmovía las raíces de los más grandes árboles y los volcaba (…) Y dicen que aquel año entró el mar tierra adentro más de lo acostumbrado, y que se levantó más de un codo».

Los huracanes más destructivos se vienen produciendo, precisamente, en el mes de septiembre, que acumula el 34 % de las tormentas de la temporada ciclónica (junio-noviembre), un 39 % de los huracanes y un 47 % de los huracanes poderosos desde que existen registros.

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