VENEZUELA-. La emergencia en La Guaira ha desbordado la capacidad institucional tras los terremotos del miércoles, obligando a los propios habitantes a asumir, en muchos casos, las labores de rescate entre estructuras colapsadas y zonas aún inestables.
Desde el amanecer de este jueves, la ciudad costera se ha convertido en un escenario de búsqueda desesperada. En distintos sectores, los residentes recorren entre escombros, levantan restos de concreto y llaman a sus familiares en medio de un ambiente marcado por el caos y la incertidumbre.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron el colapso de numerosos edificios en La Guaira, algunos de los cuales seguían emanando humo blanco mientras avanzaban las labores improvisadas de rescate.
Sin maquinaria suficiente ni presencia constante de organismos de seguridad, las acciones de rescate han recaído principalmente en los vecinos, quienes intentan abrir paso entre las estructuras derrumbadas. En varias calles también se reportó la presencia de cuerpos sin vida, reseñó Efe.
Aunque equipos de bomberos y funcionarios policiales han comenzado a desplazarse hacia las zonas afectadas, la respuesta ha sido insuficiente frente a la magnitud del desastre. En la autopista que conecta La Guaira con Caracas se ha observado el traslado de herramientas, equipos y personal en motocicletas para agilizar el acceso.
Damnificados denuncian falta de ayuda oficial tras colapso de edificios
En el sector Caribe, uno de los más afectados, Gabriela Pérez, habitante de un conjunto de la Misión Vivienda, denunció la falta de atención inmediata tras el colapso de su edificio.
“Esto se prendió en candela con las bombonas (de gas…) y nosotros como podíamos sacábamos a la gente y nos la llevábamos a la avenida”, contó.
La residente cuestionó la actuación de los funcionarios en la zona.
“Aquí los funcionarios puras fotos, fotos, y no han tenido la voluntad para meterse”, afirmó Pérez, quien busca a cuatro de sus hijos y a su madre entre los escombros.
El terremoto la sorprendió mientras regresaba de las festividades de los Tambores de San Juan, celebración tradicional venezolana reconocida como patrimonio cultural de la humanidad.
